Terminar sin fin

“Te digo la verdad entre comillas”

me #escuchas con #almohadillas

y transmiten lo ocurrido con cursivas

y tachones.

Tengo que expropiar destinos

desvanecidos en carcajadas.

Las palabras alivian

nuestras brechas.

Descifran armonía sin sucedáneos.

Sin necesidades patológicas.

Esta incomodidad me acerca a la estética.

Esta sinrazón posibilita futuras equivalencias.

He observado vasos sanguíneos

tendidos a la espera

de alguien que quisiera

columpiarse. Lo intenté.

Pero mis manos se tornan tenazas

ante lo vital. De forma literal

se traduce la ansiedad.

Falsos temores consolidan

identidad. Brumas exóticas

se retuercen. El misterio

de las retinas. De la eternidad.

El fulgor contrito de una cultura elástica

que me queda ajustada y produce complejo.

¿Quién es el complejo?

Deshago el charco,

transformo la piel en camuflaje.

Si no me gusta por gusto

o falta de vista.

Si no me gusta por gustarte.

Si no me gusta por falta de sentido.

Falta. Ausencia. Lista vacía.

Si no me gusta.

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periplos

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