El último poema sobre deseo.

Mis nervios se arremolinan, se agarrotan, se convierten en gusanos metidos en la bolsa. Cuando de forma indecorosa procedo a mirar a través de tu mirada a través de las telas que te cubren a través

Y quiero gritar nebulosa agitada en teoría cuántica, quiero recogerme empanada como una pierna de cangrejo verdadero, real, idóneo, ajeno a todo lo que debe ser, ser pierna de cangrejo empanada, envasada al vacío, lista para consumir en un plazo mínimo.

Ya la muerte para un ser vivo no es morir, puede germinar en otro ser vivo y continuar la trascendencia del sentido pues ¿De qué me quejo? Ahora que asidua a chocarme contra el subsuelo pretendo alzar el vuelo subida en tu cielo,

cualquier cosa que sobrepase un milímetro de tu piel, cualquier fondo para tu forma, cualquier test de Rorschach con el que te cubras en duermevela ¿Y qué ser? Fotón de luz, ácaro en la brisa ¿Y qué? Si para tenerte está el mundo y yo estoy en él, qué más que rendirme al uso del espacio-tiempo que me hizo permanecer, y sucumbir a tu azul, buscando destierro

trozo a trozo, ambas somos parte del mismo firmamento ¿De qué me quejo? soplo a soplo el topo se ubica en su agujero, en este incendiario negro pretendo construir un tesoro además de un cementerio. Y depende de cómo me tome esto, esta pasión impura que se hincha como la levadura, que no sé controlar y transforma mi lucidez en penumbra

voy a intentar ahuecarme como un botijo, que me rescaten los naufragios, que me vacíen los hundimientos y en la sed desesperada cuando la muerte resulte la más tierna inocencia nos encontraremos, mantendremos la mirada, olvidaremos el por qué de tanto drama… y nos preguntaremos, extrañadas. Hola, ¿Cómo te llamas?

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Una forma más del no.

Una horda de antidisturbios en las raíces del afecto. Me perturban las respuestas, los accesos, los impulsos. Permanezco en quieto y permeable bloqueo. Renuncio al hábito de las buenas formas. Del deber mantener la compostura y el trato amable. Cuando se apresura el desgaste de lo humano se observan en las esquinas la bilis y la sangre. Palabras rupestres, antiguas, barrocas, palabras art-decó,  se lanzan al borde de lo burdo, arcaicas como un gorjeo, como un graznido como un BUH! ARGH! A ver si te asusto y huyes de mí y evado la responsabilidad de compartirte mi miedo. BUH ARGH! A ver si te asusto y huyes de mí y me siento fuerte reflejándome en la suciedad del suelo. Así que BUH ARGH! y huyes de mí.

No sé qué diferencia hay del no, del sí, no sé. Entre mucus o musculo, atragantar o agrandar, aprender o-prender. Pretendo reubicar existencia en la fonética y dejo de discernir si algún día discerní o es que tengo pretensiones muy altas.

Presumo de haberme quedado ahí, en el lugar del duelo. Cazando moscas de verdad y ruina, razón y renuncia. Y BUH ARGH ¿Qué hago sola aquí?

Me pregunto si es casualidad o vicio, este orgasmo constante de penas, trastornos, desgarres, ansiedades y más.¿Es casualidad o vicio? Esta forma de desahucio de la paz, y otro precipicio, otro infierno más ¿Cuántos llevo ya?

En este álbum de desencuentros busco a Wally. En este álbum de desencuentros busco las 8 diferencias.

En este álbum de desencuentros busco dejar de buscar por necesidad. Dejar de ser por aspiración.

Una forma más del no.

 

N N O O   NNOO

NNOONNOONNOONNOONNOO

NONONONONONONONONONONONONONONONONO

NONONONONONONONONONONONONON

NNNOOONNNOOONNNOOONNNOOO

NO

En las antípodas hay un poco de huevo.

Puedo jugar con el verbo poder para extraer todas sus acepciones, conjugaciones, concordancias, pero no puedo.

Puedo poder lo que sea pero la imposibilidad se ajusta a mí como el cuero.

Desde el NO me observan los minutos que no cegarán eternidad.

Desde el PUEDO grita el asfalto su inexistencia. Se proclama vacío disfraz de algo. De pies mano cabeza momia. -La fuga nunca puede ser sobre el suelo-

No puedo en muñecas que sangran ajustándose clavadas a una cruz o un rezo.

No puedo en braille lunares que no reconoceré por negarme al alfabeto.

No puedo brizna que proyecta el inundamiento, nada que masifica el silencio -ese recuerdo que podría salvarme-

No puedo la postilla de la vez que me depilé sabe cómo escapar de la no realidad.

No puedo evacuar una imagen frustrada que solo sale después de encerrarse.

Va-y-ven arriba-y-abajo rondar la coherencia limitando estados lejanos es difícil de digerir.

No puedo medir los kilómetros del hambre.

No puedo recoger esta saliva que se escurre en la alcantarilla.

Veo a las ratas patinar sobre mi bilis congelada.

-alguien rompe el hielo, en el subsuelo-

Un presente que no piensa hablar jamás se sienta a mirar, bosteza, se duerme.

Sigo evolucionando, se caen las escamas y salen pelos.

las aletas se transforman en piernas y me revuelvo

perdida en el transcurso circular de este falso devenir.

Creo que es vida el sueño y es sueño la verdad, banal

Diluida en la agitación del infinito

me pierdo en los minutos de publicidad

pagando facturas, enganchada a la red,

luchando por razones que no me corresponden

porque si no suceden no las puedo entender.

Entonces rectifico el error de definirme

para borrarme y amontonarme en el limbo

-cuánto queda para el amanecer,

nacer, como hija del Edén 

Olvidada de apariencia, de cultura,

estridencias instauradas, educación y 

ansias remuneradas. 

Siéntate bien,

usa el tenedor, no eches migas, ponte el reloj.

Me vuelvo a encontrar en la noche

rechazada de lo que no va a llegar

el miedo entre las sábanas 

usa mi corazón de almohada

¡Explota el marcapasos!

como un big crash todo queda en un punto detenido,

un silencio inoportuno.

¿Cuánto queda para el amanecer?

Y nacer, como hija del Edén.

Desenterrar la razón de mis arbustos

Olvidar de donde parto antes de irme.

Intento fallido sin número.

Refresco estados mentales sobrepasados,

demencias obtusas, estancamientos,

con la intención de revalorizar el progreso,

cuando ¡OH! me altero ante el descubrimiento,

el tiempo es una pieza fósil de musgo-cemento,

permanzco igual solo que cada vez rindo mas el alma al descuento,

Me libero del peso,

soy espora, línea invisible que rompe el viento, sin más,

cuerpo frágil sin aprendizaje, furia o delito.

Frágil sin contenido, sin restos ni sucesos en archivo,

sin pesares ni valores heredados,

evolucionado vacío,

solo y únicamente vacío mi cuerpo vacío mi cuerpo solo y únicamente mi cuerpo.

Es poco creíble esta tendencia a lo indecible

nadie se atreve a afirmar su insignificancia en público

Es obsceno admitir la ninguneidad(sic) en estos tiempos

de cálidas ofertas de alta costura, blanca dentadura,

occidental manicura….

Me pregunto hasta donde esta dejadez testaruda. No me creo estos abismos, extraños mecanismos

de alienación, despreciando el sentido

que me da la fuerza, la plena naturaleza: la simpleza, joder.

Cuánto me cuesta.

No, no quiero ponerme en plan rapera a gorjear inyectos de moral standarizada cuando ADMITO que no me creo NADA, pienso hablar en el idioma de las piedras

dejar que me erosionen meteoros de lucidez de un punto en el acero,

sedimentarme con el transcurso de los pequeños avances que nadie toma en serio.

No voy a dar ejemplos, sabes a qué me refiero.

a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire

Dificil dar voz a una fosa tapada con cemento, difícil desnudar lo que ya está en pleno hueso.

 

cuántica cuerda rota

Como la corredora que se desploma en la meta. -pero sus músculos continúan en tensión constante-.

No encuentro forma de mantener la voluntad ni la conciencia del recorrido. Seguir por inercia no me interesa, si no reconozco el camino.

Dónde llegar o cómo hacerlo sin aliento, referencia o emoción segura. Sin nada que sacuda las raíces, el instinto, el origen de las fuerzas. Qué torpeza. introducirme entre las cuerdas del tiempo cuando mi ignorancia perturba su armonía. Qué torpeza,

Asegurarme la vida sin vivir,

Respirar sin exhalar,

Avanzar sin remover un centímetro de piel. Qué torpeza. Recoger las piezas que contemplan nuestra escena y escrutar en los rostros nuestra ausencia. Tonta exigencia. definir en el guión un organismo en expansión definido por sus límites.

¿Cómo es posible? En qué realidad de las millones invisibles elijo ésta donde no encuentro manera de contener pulsión más indigesta. La nada me atraviesa. El todo solo me recuenta para ver si estoy completa. 

Lo admito. Desconozco que es delito, atacar insurgente, con la fuerza del delirio.

Soy este idioma soy esta desgracia cultural soy esta ansiedad sin digerir soy este cancer in extremis que se cierne en puño y contiene el fulgor de la juventud que danza pasajera del destino baila en el centro de la caja torácica.

Resuena su percusión , ensordece nuestro auxilio . Ese O Ese. Me estremecen los gritos su pasmosa quietud la confianza desarmada de la gota que cae y sabe a ciencia cierta que llegará. Como si principio y final fueran sinónimo de camino invertido. Como si realmente no importara, empezar, continúar, terminar o sugerir . Como el punto que señala mi entrecejo, la conexión con el abismo ,levitamos inconscientes hacia lo mismo. Qué absurdo dibujarse en distintas bolas de cristal , cuando el destino nos sostiene en una sola mano.

principios de lucidez

me disfrazo de persona acogida por una persona.

reniego de todas las manías que me hacen depender de estos tira y afloja tan absurdos, tan extraños.

Me sumerjo en la sombra del ayer para perforar la huida. 

Tengo la cabeza desbordada de recuerdos que me construyen en emociones. Me agitan como un refresco movido. Desconozco donde termina el ayer, empieza el ahora, se inventa el mañana. Se llena todo de gas.

Luciérnagas , visiones, obsesiones, pensamientos rutinarios me consumen. En ir y venir de feedbacks insolventes donde me pienso a crecer y me pierdo. En un puño cerrado, una mano intentando captar el aire del último pulmón que la contuvo, que redujo su estabilidad a carne de gallina. Una sola mano que no alcanza a saber qué agarra cuando no agarra nada en la expresión máxima de su fuerza.

Salpico estas sillas vacías con el contenido de mi esófago plagado de vainilla. Estoy agitada como un refresco movido. Mancho esta oscuridad de luciérnagas, salgo de la caverna, encuentro la certeza que he encontrado la fuerza…

de expandir los tendones en el horizonte

hacer equilibrios sin exceder resistencia

y llego al abismo- en perpetuo funambulismo

                                 –en perpetua caída-

en el interior de tus párpados 

yacen los precipicios donde caigo.