Sigo evolucionando, se caen las escamas y salen pelos.

las aletas se transforman en piernas y me revuelvo

perdida en el transcurso circular de este falso devenir.

Creo que es vida el sueño y es sueño la verdad, banal

Diluida en la agitación del infinito

me pierdo en los minutos de publicidad

pagando facturas, enganchada a la red,

luchando por razones que no me corresponden

porque si no suceden no las puedo entender.

Entonces rectifico el error de definirme

para borrarme y amontonarme en el limbo

-cuánto queda para el amanecer,

nacer, como hija del Edén 

Olvidada de apariencia, de cultura,

estridencias instauradas, educación y 

ansias remuneradas. 

Siéntate bien,

usa el tenedor, no eches migas, ponte el reloj.

Me vuelvo a encontrar en la noche

rechazada de lo que no va a llegar

el miedo entre las sábanas 

usa mi corazón de almohada

¡Explota el marcapasos!

como un big crash todo queda en un punto detenido,

un silencio inoportuno.

¿Cuánto queda para el amanecer?

Y nacer, como hija del Edén.

Desenterrar la razón de mis arbustos

Olvidar de donde parto antes de irme.

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Intento fallido sin número.

Refresco estados mentales sobrepasados,

demencias obtusas, estancamientos,

con la intención de revalorizar el progreso,

cuando ¡OH! me altero ante el descubrimiento,

el tiempo es una pieza fósil de musgo-cemento,

permanzco igual solo que cada vez rindo mas el alma al descuento,

Me libero del peso,

soy espora, línea invisible que rompe el viento, sin más,

cuerpo frágil sin aprendizaje, furia o delito.

Frágil sin contenido, sin restos ni sucesos en archivo,

sin pesares ni valores heredados,

evolucionado vacío,

solo y únicamente vacío mi cuerpo vacío mi cuerpo solo y únicamente mi cuerpo.

Es poco creíble esta tendencia a lo indecible

nadie se atreve a afirmar su insignificancia en público

Es obsceno admitir la ninguneidad(sic) en estos tiempos

de cálidas ofertas de alta costura, blanca dentadura,

occidental manicura….

Me pregunto hasta donde esta dejadez testaruda. No me creo estos abismos, extraños mecanismos

de alienación, despreciando el sentido

que me da la fuerza, la plena naturaleza: la simpleza, joder.

Cuánto me cuesta.

No, no quiero ponerme en plan rapera a gorjear inyectos de moral standarizada cuando ADMITO que no me creo NADA, pienso hablar en el idioma de las piedras

dejar que me erosionen meteoros de lucidez de un punto en el acero,

sedimentarme con el transcurso de los pequeños avances que nadie toma en serio.

No voy a dar ejemplos, sabes a qué me refiero.

a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire a piedra a arena a aire

Dificil dar voz a una fosa tapada con cemento, difícil desnudar lo que ya está en pleno hueso.

 

cuántica cuerda rota

Como la corredora que se desploma en la meta. -pero sus músculos continúan en tensión constante-.

No encuentro forma de mantener la voluntad ni la conciencia del recorrido. Seguir por inercia no me interesa, si no reconozco el camino.

Dónde llegar o cómo hacerlo sin aliento, referencia o emoción segura. Sin nada que sacuda las raíces, el instinto, el origen de las fuerzas. Qué torpeza. introducirme entre las cuerdas del tiempo cuando mi ignorancia perturba su armonía. Qué torpeza,

Asegurarme la vida sin vivir,

Respirar sin exhalar,

Avanzar sin remover un centímetro de piel. Qué torpeza. Recoger las piezas que contemplan nuestra escena y escrutar en los rostros nuestra ausencia. Tonta exigencia. definir en el guión un organismo en expansión definido por sus límites.

¿Cómo es posible? En qué realidad de las millones invisibles elijo ésta donde no encuentro manera de contener pulsión más indigesta. La nada me atraviesa. El todo solo me recuenta para ver si estoy completa. 

Lo admito. Desconozco que es delito, atacar insurgente, con la fuerza del delirio.

Soy este idioma soy esta desgracia cultural soy esta ansiedad sin digerir soy este cancer in extremis que se cierne en puño y contiene el fulgor de la juventud que danza pasajera del destino baila en el centro de la caja torácica.

Resuena su percusión , ensordece nuestro auxilio . Ese O Ese. Me estremecen los gritos su pasmosa quietud la confianza desarmada de la gota que cae y sabe a ciencia cierta que llegará. Como si principio y final fueran sinónimo de camino invertido. Como si realmente no importara, empezar, continúar, terminar o sugerir . Como el punto que señala mi entrecejo, la conexión con el abismo ,levitamos inconscientes hacia lo mismo. Qué absurdo dibujarse en distintas bolas de cristal , cuando el destino nos sostiene en una sola mano.

principios de lucidez

me disfrazo de persona acogida por una persona.

reniego de todas las manías que me hacen depender de estos tira y afloja tan absurdos, tan extraños.

Me sumerjo en la sombra del ayer para perforar la huida. 

Tengo la cabeza desbordada de recuerdos que me construyen en emociones. Me agitan como un refresco movido. Desconozco donde termina el ayer, empieza el ahora, se inventa el mañana. Se llena todo de gas.

Luciérnagas , visiones, obsesiones, pensamientos rutinarios me consumen. En ir y venir de feedbacks insolventes donde me pienso a crecer y me pierdo. En un puño cerrado, una mano intentando captar el aire del último pulmón que la contuvo, que redujo su estabilidad a carne de gallina. Una sola mano que no alcanza a saber qué agarra cuando no agarra nada en la expresión máxima de su fuerza.

Salpico estas sillas vacías con el contenido de mi esófago plagado de vainilla. Estoy agitada como un refresco movido. Mancho esta oscuridad de luciérnagas, salgo de la caverna, encuentro la certeza que he encontrado la fuerza…

de expandir los tendones en el horizonte

hacer equilibrios sin exceder resistencia

y llego al abismo- en perpetuo funambulismo

                                 –en perpetua caída-

en el interior de tus párpados 

yacen los precipicios donde caigo.

“rip”tiliana y otras saurias.

Me torno reptil y configuro la identidad en camuflaje. Pasar desapercibida, ajena, traspasada.  ¿Será posible en este estado?

A veces no discierno. Entonces soy Neptuno – planeta gaseoso-. Todo cae al abismo.

-Como si no hubiese abismo entre-s pieles que se rozan.

Como si no hubiese caída en picado sin salir del confort.

Como si no hubiese miedo al rechazo aun después del no.

Como si no hubiese. Cómo.

Busco evadir la palabra. Evitar la explicación. Busco quedarme en el punto. En el lunar. En el trazo rumiante del gotear del roce.

Buscar no es solución. Buscar es rondar el precipicio para caer en otro precipicio que te retorna al principio. Buscar-nos es la solución.

Mi boca es un tubo de escape de dióxido punzante. Me avergüenza no vomitar flores. Me avergüenza contaminar el ozono con esta falta de lucidez- Ahora. Occidental. Ingenua. Infantil IN! –tento no ser dura. Pero esto es Pedrada y crezco estropeada, me tiro en la cama y me dejo llevar por mi tendencia narcótica y asumo. Asumo…

Envuelta en queratina danzo en el subcosciente. Desprovista de raíz, incendio la mina y bailo en las llamas. Bailo en las ganas. Bailo en la cima de mi cadáver de ayer. Bailo en la cima de mi cadáver de ayer. He mudado de piel y estos restos comidos por los insectos, son el postre. Mi alimento.

Mi piel se describe inorgánica, con tendencia áspera…

Decreciente

Me descubro desmejorada, con manchas en la cara…

Intento ajustar

mi cambio de portabilidad

de la felicidad a la infelicidad

fluctúo como la niña en el tobogán

Me arrastro ininterrumpida

desde abajo a lo más alto

y vuelta a empezar.

En esta insondable espiral me desparramo,

y sin razón nos encontramos

mirando para otro lado,

con la verdad delante dando espasmos.

modulados, dosificados, debidamente calculados,

equilibrados y detectados por los manuales matemáticos.

Perecemos por parecer

Olvidamos por recordar

Renunciamos por atesorar

En la fuga la existencia se figura

En la jaula el jilguero se cierra

pero sus vuelos perduran.

Tú y yo, somos una insignificancia – desesperada-

rebosante de misterio.

Aún ignoramos si el grito permanece en el bosque,

si un día vendrán a buscarnos las voces

para invadir los reflejos de nuestro hambre

Para que no quede nada

Para reinventar la VIDA

Para que la vida viva su fin en eternidad y por fin viva.

Estoy desmejorada, con manchas en la cara,

La Luna me hace un guiño.

Pasea por las calles. Escribe el nombre del amor y le prende fuego.

Recita palabras del evangelio y se duerme abrazada a una copa de vino.

Hoy la Luna piensa que es Jesucristo.

Hoy la Luna tropieza con nosotres y susurra

que no existe el castigo, que no existe el castigo

que no existe el castigo, que no existe el castigo.

Lado activo del infinito

necesito arrancarme las córneas para ver más allá 

Lanzar la visión al lado activo del infinito.

No quiero caer en el recuento de fatigas sin remedio:

Las edades más usadas, máscaras rudimentarias que decoloran

las ganas de evolucionar.

Voy a recobrar energías, creo recordar dónde las dejé guardadas.

Intento no confundirlas con falsas proezas autodiagnosticadas:

No soy una loca, no estoy abandonada.

Puedo recobrar el aliento y citar de memoria 

la lista de las últimas ideas feministas 

que me sacaron del agujero. 

Puedo hinchar el pecho de líquenes, musgos, helechos, mesetas, tundras, desiertos.

De tantos paisajes salvajes dónde sé que me recupero. 

Venga, voy, voy, voy, arriba, arriba, y de pronto, no puedo. 

Me atasco en el pero. 

Necesito, preciso, a cada rato, como una enfermedad.

Necesito, preciso, de manera tan absurda que no me lo creo.

Desbordo en escasez este lleno, desbordo en escasez esta multitud de tú….

estás, eres, tú en grande y a voces, en silencio , en vacío paralelo. 

Escasez. Bruma en desarraigo . Manto de norias y ferias chocando en el estómago . Incendio en la memoria que rodea las ideas y el humo sale por las orejas.

Falta, privación, omisión, defecto. Pinchos atravesando la garganta por donde sale el aire, el ansia, la calma.

Y ahora tengo que salir de la cama. poner buena cara. vomitar una alfombra roja de dulzura a las miradas.

Cuando quiero arrancarme la piel y arrojarla a esta verja metalizada, columpiarme hasta caer rendida. Amontonar mis huesos en los bajo y asumir que son comunes. Asumir que son comunes. Comunes. Comunes.

Como una fila de hormigas, como una nube en dispersión ,como un límite que nunca llega a su frontera.