Intimidad de

¿A qué se dedica la melancolía a destiempo?

Alma rumiante de variados condimentos.

¿A qué juegan los ancianos en sus encuentros infantiles

bajo las sabanas?

¿Es lo mismo que hacía yo, quitándome los calcetines de hilo rosa

a los 3 años?

¿Dónde viaja la piel cuando el vello se impulsa?

¿Es el mismo lugar que humedece mis sueños

de encuentros inertes y olvidados?

¿A dónde mira el gato?

¿Qué terror agoniza al búho para no pegar ojo?

¿Qué oscuras sospechas de indolencia guardan los poderosos

ante gente como nosotros?

¿Qué contiene más ingenuidad, las dudas infinitas

o el miedo a no poder responderlas?

No paro de rascar lascas de incertidumbre,

que me crecen por el cuerpo.

Sin saber donde empiezo o acabo,

soy un erizo en periodo de prueba.

La duda es la forma de abrazar en la distancia

a los objetos que provocan mi existencia.

Soy un erizo y conformo un punto interrogante

que yace lejano y presente como constelación estacional.

Quizá mañana sea piedra, quizá tonifique el aspecto rupestre

de una decoración de interior.

Es posible que el sentido de la incertidumbre

sea evitar la mirada a lo sutil.

Sencilla transparencia de

ahora y nada

en pleno vuelo.

oniria

Me niego a la materia para ensalzar valor a lo cuestionable, lo abstracto.

Tienes unos ciclos cuyas repercusiones desconozco.

El egoísmo solo me permite conformar la armadura adecuada.

Estoy alentada y desbordada de suposiciones.

Me aventuro a lo posible: que esto sea pasado,

que conformemos un souvenir de otro tiempo.

Estados fotográficos para atesorar.

Me corto el pelo por si te alejas,

tener genes que recolectar,

nuevos sueños,

renueven el contenido de mis repisas

o el peso de los hombros.

Confundir los carteles de se busca

y acusar de falta de actualidad retinas,

perfiles, ritmos y mas intuiciones que debo desmentir.

Imagino de mas cuando el cambio es algo

demasiado latente, un sufijo que incomoda

y del que no puedo desprenderme.

tengo tus dioses marcados en los dedos,

a escasos centímetros de las líneas

donde me pierdo,

contorsiones surreales resbalan por mi esqueleto y

en el estatismo de la cama sucumbo al miedo.

centauros depilados

llenos de aceite

con lustrosos tacones

registran en mi armario.

amenazan con prender pantalones y camisas,

amenazan pero no sé qué quieren conseguir.

siempre parece tarde para todo,

cuando a espaldas del mundo

sueño con ser planta

y que por mis hojas resbales

hecha transparencia.