Geografía de lo invisible

Observo para dejar de ser,
para no saber que nunca he sido.

Observo, absuelta y libre.
Nutro la sed infantil de acogida.
En el mimetismo, sin otro sentido
que fundirme.
Presente, como estado continuo
y regalo concluido:
El suspiro que me presta
la despedida:
vida a vida.

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